Las Runas
Todos los Antiguos Godos, Escandinavos, Germanos e Ingleses conocían el poder de las Runas y estaban unidos por un poderoso gremio de maestros rúnicos, quienes enseñaban sus artes a todas las tribus del Norte de Europa.
Parecería sabio que los descendientes de aquellos antepasados recurrieran al poder rúnico para recobrar la profundidad de su antigua sabiduría. Ya que, si creemos su tradición, aquellos ancestros nunca murieron sino que renacieron, generación tras generación, llevando siempre consigo sus secretos, hasta ahora; ellos son maestros.
Por medio de las claves Rúnicas, podemos llegar de nuevo a estas partes recónditas del alma y liberar sabiduría y poder mágico para nuestro propio uso hoy en día.
Se puede considerar que las Runas pertenecieron a la época de la piedra pulida y su lanzamiento como oráculo era realizado justamente con pequeñas piedrecitas conteniendo cada una un Símbolo Rúnico.
Fue Odín el descubridor de las Runas, mientras llevaba a cabo un ritual de autosacrificio. Rajándose primero el cuerpo con la punta de su lanza y acto seguido se ató a Yggdrasill. Durante nueve días rehusó comer y beber. Finalmente fue capaz de adentrarse en las mismísmas entrañas del ser, donde vislumbró los caracteres rúnicos. Con un grito llegó hasta abajo y se apoderó de ellos. El esfuerzo fue tan enorme que la deidad se desmayó, pero atrapó las Runas y ellas fueron su legado para el presente.
A lo largo de los siglos se emplearon varios alfabetos rúnicos diferentes por todo el norte de Europa, pero el más común es el germánico o Viejo Futhark. Recibe su nombre de las seis primeras letras: F, U, TH, A, R,K.
A los 24 caracteres rúnicos se les agregó una nueva piedra llamada runa blanca. A esta runa se la considera la Runa del Karma y, dada su importancia luego de la leyenda de Odín, han determinado de una u otra manera que está relacionada con el alfabeto rúnico.
Las runas resumen y expresan gráficamente conceptos cósmicos diferenciados, que pueden ser utilizados como puntos de enfoque para operaciones mágicas y místicas, tanto individualmente como combinándose entre sí.
Una runa, como cualquier otro ideograma, no es más que un símbolo congelado de un estado real o un concepto. El posible significado de estos símbolos puede cambiar radicalmente, dependiendo del punto de vista del que los interpreta. Con el uso de las runas y gracias a la meditación de cada símbolo, se puede obener una imagen verdaderade ellos, en su relación con la vida personal de cada uno.
Las runas son fuerzas poderosa y si se utizan debidamente pueden iluminarte y asistirte en los críticos senderos de la vida. Consultar las runas sólo te afirma tu situación en el tiempo presente; todo lo que pasa en ese instante, posee lo que se suele denominar cualidad pecular del momento. El oráculo te guía por las variables y te permite sacar conclusiones propias del asunto en cuestión.